jueves, 3 de junio de 2010

Cascos con olor

Sí, habéis leído bien. Se trata de cascos, de esos que solemos usar cuando vamos en bici, y que huelen. Y no, no me refiero a ese olor que queda al impregnarse del sudor de nuestras frentes.

Estos cascos huelen, pero no siempre. Huelen cuando su estructura interna se fracturan. De esta manera, tras un golpe, se puede distinguir un casco que puede seguir usándose de uno que hay que reemplazar por nuestra propia seguridad.



El sistema se basa en un material diseñado por el Fraunhofer Institute for Mechanics of Materials IWM, de Freiburg, que han desarrollado un material plástico que huele cuando está dañado (podéis leer los detalles técnicos en su web). El casco de la bici no es su único objetivo, sino que pretenden que sea útil para cascos de moto y de obra, tuberías, lavadoras...

¿Llegarán a construirse semejantes cascos? Y en caso de que así sea... ¿acabaremos eligiendo no sólo el color de nuestro casco sino también si huele a plátano o a coco?

Vía Improbable Research

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