miércoles, 21 de julio de 2010

Como no atar una bici... el desenlace

Hoy he vuelto al mismo lugar, a la misma hora. La bici que os enseñaba hace un par de días volvía a estar ahí. Pero esta vez el candado, que también era el mismo, sujetaba el cuadro de la bici y la rueda trasera. Hoy tan solo le habrían podido robar la rueda delantera. ¡Todo un avance! ¿Será casualidad? ¿O será su dueño lector de este blog (¡qué más quisieramos!)?

No hay comentarios: