domingo, 24 de octubre de 2010

Biciclown

Hace mucho que quería dedicar una entrada a hablar del biciclown.
Yo conocí de sus andanzas hacia el año 2005 cuando un buen amigo me habló de él (gràcies Edu!). Desde aquel día sigo sus andanzas a través de su web.
Alvaro Neil, natural de Asturias, trabajaba en una notaría de Madrid, hasta que decidió dar una gran salto en su vida: abandonar su cómoda rutina en Madrid para recorrer el mundo sobre su bici haciendo espectáculos de magia y clown para la gente más humilde. Cambió su vida radicalmente por perseguir un sueño, por vivir en armonía dedicado en exclusiva a sus dos grandes pasiones (la bici y el clown), dándolo todo por un mundo un poco mejor, un poco más feliz.
Empezó el año 2001 con un proyecto de dos años llamado Kilómetros de sonrisas con el que recorrió Sudamérica repartiendo sonrisas. Con este proyecto nació también su web, que permite a los internautas conocer mucho sobre el mundo, sobre las sonrisas, sobre la vida y nació tambien su nombre el BICICLOWN.
A su regreso a Asturias en el 2003, fue incapaz de quedarse en casa sentado y nació de manera casi automática su sengudo proyecto MOSAW (miles de sonrisas alrededor del mundo), que inició en el 2004 y no acabará, como mínimo hasta el 2014. Con este proyecto está recorriendo todo el mundo. Ya ha cruzado toda África y media Asia.
Álvaro ha escrito dos libros, uno de Sudamérica (Kilómetros de sonrisas) y otro de África (África con un par), ahora se instalará en China por un tiempo para preparar un tercer libro sobre Asia. También editó un diario fotográfico de África y un documental. Yo recomiendo especialmente el libro Kilómetros de sonrisas que ya lleva 3 ediciones. Todos se pueden comprar en paquebote.
De sus experiencias sobre su bicicleta recorriendo mundo plasmadas en su diario web, yo he aprendido sobre otras culturas, sobre viajar y sobre pedalear por el mundo. Sus palabras son, en muchos casos, inspiración y fuente de aprendizaje. Hay capítulos que duelen (cuando explica accidentes, averías, ataques...), capítulos que llenan de esperanza (cuando habla de sus actuaciones, de la bondad de la gente o de los pequeños milagros de la vida).
Sin duda un ciclista del mundo que, como el mismo dice, vive haciendo cosquillas a la tierra con sus ruedas. Gracias a él miles de personas han disfrutado por un par de horas de la risa y la magia. Algunas de esas personas alejadas por las circunstancias de las sonrisas han vuelto ha reir gracias al trabajo de Álvaro (como los presos de la carcel de Ruiru, en Nairobi).
Álvaro, gracias por regalarnos tus crónicas y alimentar nuestro imaginario con historias fantásticas que nos acerca más a la vida.

1 comentario:

Juanete dijo...

Me sumo al homenaje y es que desde que lo descubrí -ya no recuerdo el como- soy un incondicional de su filosofía. Además Alvaro tiene una sensibilidad especial para vivir y contar sus experiencias,...