domingo, 24 de abril de 2011

Amasijo de hierros

Atacada, mutilada, retorcida, robada... ya nadie la querrá ahora, seguramente su dueño ni siquiera la recoja.
Pasará semanas y meses bajo el aire, la lluvia y los aspersores, desgastándose, oxidándose; los carroñeros se acercarán a hacerse con algo de sus despojos.
Finalmente, un día, alguien ordenará retirarla, por el bien del árbol y para tranquilidad de los transeúntes, que ya no se apenarán al pasar. Y ya nadie más se acordará de ella.

¡Gracias Tarek por la foto!

No hay comentarios: