martes, 19 de abril de 2011

Robo de una bicicleta en directo

El sábado pasado en el Passeig de Sant Joan esquina Ausias March vi, a aquello de las 11:30 de la mañana el fácil robo de una bicicleta.
Yo circulaba tranquilamente cuando vi a un hombre sospechosamente parado junto al parking bici. Mirando a su alrededor vigilaba a ver si alguien le estaba observando. Pasé de largo y me detuve un trozo más a delante. Efectivamente, el hombre abrió su chaqueta y sacó unas alicates, unas simples alicates. Bajo la americana solo llevaba unas alicates y un par de destornilladores.
Me acerqué pedaleando a fondo y gritando: "Eh!! deja la bici!!!!!!!!"
Mientras la gente de la calle hacia caso omiso a la situación su respuesta fue, muy tranquilamente: "es mía, me he dejado la llave".
Seguí gritando y saqué el teléfono móvil para llamar a la policía.
Su tranquila respuesta no fue más que: "llama a la policía si quieres, llama a quien quieras".
En menos de 10 segundos el ya pedaleaba con la cadena cortada colgada del cuello. La verdad es que para cualquier otra persona de la calle habría sido difícil darse cuenta de lo que estaba haciendo.
Colgué el teléfono antes de que la policía respondiera y le seguí con mi bici tres calles, el se dejó seguir iba mirando atrás de vez en cuando, sin correr, con la tranquilidad del que se sabe impune, sabiendo que yo me cansaría de seguirlo.
Paré mi bicicleta y me quedé como un tonto pensando que podría haber hecho algo más, no sé, gritar más fuerte, no colgar el teléfono, seguirlo a toda velocidad a ver que pasaba...
La manera quizás no es a gritos, a lo mejor solo acercándome y sentándome sobre las bicicletas hasta que se marche se puede evitar el robo. No es mucho, el ladrón irá a otro sitio, pero para el dueño de esa bici en cuestión todo ha cambiado.

Incluso ahora, escribiendo esta entrada se me acelera un poco el corazón. Estas cosas no habrían de pasar, pero pasan. He pensado varias veces en el hombre al que grité. ¿Qué historia hay detrás? ¿Puedo juzgarlo por hacer lo que hace? Está claro que el robo hay que perseguirlo y que si engancho a otro ladrón volveré a intentar evitarlo, pero qué es lo que podemos hacer para evitarlo realmente, qué se puede hacer por estas personas.

Era una bicicleta negra del Decathlon, atada con una sola cadena de cable de acero trenzado.

4 comentarios:

alvaro dijo...

y ademas como demuestras que no es suya la bici que acaba de robar?que rabia da...y en pleno dia y en el "centro" de barcelona. aunque pongo un ejemplo, mi hermana perdio las llaves de un candado tipo U de su bici y tuve que serrarlo...menos mal que lo pudimos hacer en casa y no en plena calle.

Herel dijo...

Hiciste lo más que podías hacer legalmente: preocuparte e intentarlo.

Da mucha rabia la impunidad que tienen los chorizos, y además que lo saben y te lo restriegan en la cara.

Anónimo dijo...

Estas flipada. Deja de ver la tele, anda.

Equipo Mbp dijo...

Gran artículo, muy útil! En nuestra tienda de bicis hemos iniciado un fotoconcurso en Instagram para que la gente aprenda a candar bien sus bicicletas y así ponérselo un poco más difícil a los ladrones. Os pasamos el link para que os apuntéis y entre todos terminemos con los robos!

http://www.mybeautifulparking.com/concurso-fotografico-telavanarobar/