martes, 14 de junio de 2011

Porteros, vigilantes y pacificación de la ciudad

Hoy he dejado aparcada mi bici en un aparcamiento de la calle Diputación. Se trata de un sitio al que voy regularmente, aunque no a diario. Digamos que unas 2-4 veces al mes, pero cada vez que voy dejo la bici atada en el mismo sitio.

Hoy, como tantas otras veces, he parado, he apoyado la bicicleta contra los soportes, he saludado al portero del edificio de enfrente, he asegurado mi bici con los candados y he cogido el bolso. Luego he sacado unas cuantas tarjetas del Cycle Chic Breakfast, ya que esta mañana había estado ayundando a prepararlo, para dejarlas en las cestas y cajas de mi alrededor. El portero me ha mirado con curiosidad, pero no ha dicho nada. He pensado para mí, a la que me aleje, se acercará a ver qué estoy anunciando. Efectivamente, cuando desde la esquina opuesta me he girado, le he visto al lado de las bicicletas, leyendo las tarjetas.

Desde hace tiempo saludo a este hombre. Es uno de esos porteros que se pasa gran parte del día en la calle, apoyado contra la pared o paseando delante de la puerta que le toca vigilar, cruzando cuatro palabras con el portero de la finca de al lado o con el camarero del bar de la esquina... o conmigo, si resulta que paso por allí. No le conozco de nada, simplemente de dejar la bicicleta delante de él de vez en cuando, y sin embargo ahora ya nos saludamos.Estoy segura de que si alguien intentara robar mi bici, él lo impediría.

¿Y a qué viene todo esto? Pues que creo cuando se habla de pacificación en las ciudades todo el mundo se refiere al tráfico: más bicis, más buses, menos coches. Y es eso, pero también otras cosas. Pacificación es también conocer y saludar a los vecinos, tener plazas donde jugar y bancos donde sentarse, porteros que, además de vigilar su portería ejercen, sin ni saberlo, de vigilantes de bicicletas. No solo nos haría la vida más rica, sino también más segura, más cómoda.

5 comentarios:

Fer dijo...

Una vez más, estoy completamente de acuerdo.

¡Qué fácil sería facilitarnos la vida unos a otros!

Me ha gustado mucho la entrada.

Fer

Bici-Vici dijo...

Completament d'acord!

MCarlos dijo...

Seguramente...

Enrique Martinell dijo...

Yo he estado un buen tiempo dejando mi bicicleta unas dos veces por semana delante de un edificio que tenia un guardia (era un edificio oficial de la Generalitat). Un día el guardia salió creyendo que estaba robando una bici y al ver que era la mía dijo: "ah tranquilo, es que aquí ya han robado algunas veces". Desde aquel momento siempre lo saludaba al dejar la bicicleta.

Juanete dijo...

Hemos perdido tanto de humanidad y sociabilidad que ya intuimos la soledad pese a nunca estar solos.

Buen post!