domingo, 15 de abril de 2012

Porqué llevo una caja

Aún hay gente que se sorprende con la caja de mi bici. Me consta que algunos la consideran hortera, o fea, o un peso inútil, o incómoda...

En cualquier caso, desde que la instalé estoy más que encantada con ella. Me permite no llevar peso a la espalda. Puedo llevar objectos de tamaño y forma diversa cómodamente, y he llegado a cargar 

Existen muchas otras posibilidades: usar solo el portabultos, mochilas, cestas, alforjas, bandoleras, remolques... Yo tuve una breve experiencia con las alforjas, al final las quité, no me convencían del todo. Me quedo con la caja, y aquí tenéis un ejemplo de una de las últimas cosas que he transportado, un aloe con un macetero de cerámica:



¿lo habríais podido llevar de cualquier otra manera? ¡Permitidme dudarlo!

¡Ah, un apunte! Por supuesto, circular con una carga así me obliga a ser  más cuidadosa, y moderar la velocidad. Por suerte, era un sábado por la mañana y la circulación era poca.

3 comentarios:

Enrique Martinell dijo...

Una vez me digeron que mi caja era fea. Si soy sincero: no tengo ni idea de si es fea o no, pero a mi me va muy bien, tan bien que cunado veo una bici con caja me parece preciosa.
El valor estético es tan relativo.

Membris Khan dijo...

Todo lo que sea una exaltación de la bici como elemento funcional ayuda a desmitificar la bici como deporte de domingueo o juguete infantil.
Yo soy más burgués y llevo una Ortlieb Bike Box 2 que me acompaña a todas partes, pero me encanta tu caja!

Anónimo dijo...

Lo práctico siempre tiene que ir por encima de lo estético. Si la caja te resulta útil entonces todo lo demás no importa.