viernes, 29 de noviembre de 2013

Hacer frío, tener frío, pasar frío

Hemos hablado otras veces de la lluvia, y también de la nieve, y del paso de las estaciones, en general, pero nunca le habíamos dedicado una entrada al frío.

Esta semana hace frío. Esto es indiscutible. Y por eso, cuando por la mañana salgo de casa siento frío, y cuando me bajo del tren media hora más tarde, fuera de Barcelona, siento aún más frío y veo escarcha sobre los coches aparcados.

Y llego al trabajo y la gente me pregunta, ¿y con este frío sigues viniendo en bici? Y yo pienso... ¿y tu en moto?

Y sí, como es normal, en el primer momento siento los dedos helados, y si voy de bajada aún más. Pero en general, no paso frío. El ejercicio me mantiene activa, pone el cuerpo a tono y, si en algun momento siento algo más de frío, pues acelero un poco, hago un poco más de ejercicio y enseguida entro en calor. Más frío pasaría a pie.

Es cierto que a veces el frío puedes ser mucho. Recuerdo un invierno hace años que bajaba frecuentemente de Montjuïc por las tardes... y entonces sí que pasaba frío y me quedaba congelada, pero la mayoría de recorridos urbanos, por su longitud y baja pendiente, se pueden pedalear sin demasiados problemas en invierno.

Evidentemente, es necesario prepararse un poco: unos guantes, un abrigo, quizá bufanda y gorro. No suele venir mal un paravientos, aunque yo no lo uso a diario. Pero no es imprescindible vestirse con ropa técnica, la ropa de diario de abrigo puede bastar, no hace falta "disfrazarse" (aunque, por supuesto, que cada uno vista como quiera).

En resumen, el frío puede ser una razón para no coger la bici muy respetable... pero los que seguimos usando la bici todo el invierno no estamos locos. De hecho, la mayor parte del tiempo, aunque sintamos fríono pasamos frío .